miércoles, 28 de diciembre de 2011

Colección de versos sueltos 3 [trilogía sin orden]

Parte 1: Errores


 "No hay recuerdo que no duela; en realidad si los hay, pero no en mi vida". 

1)
Cuando en mi mente
Los recuerdos renacen,
El hueco en mi cabeza
Amplifica esos gritos
-Y me llaman idiota-;
Los convierte en ecos
Tan sinceramente dolorosos
Que sangran mis oídos.
Entonces me doy cuenta:
He sido un tuerto.

2) 
Diciendo que no estoy triste,
Mis lágrimas, no puedo contener. 

3)
Recordando todas las veces que me equivoqué,
Quisiera pedir perdón. ¿Por qué?
Porque cada vez siento más lejano
El vivir –y no lo digo en vano-,
En el lugar más apropiado
Para un alma que no quiere sufrir más.

Parte 2: El motivo (la culpable)

"¡Demonios! Mi mente ya la ha deformado tanto, que en realidad  ni sé ya quién es."

1)
Ha llegado el momento
en que por fin entendí mis errores.
Pero desde hace mucho
que de mi vida desapareciste.

2)
Anoche soñé contigo.
Eras como un vendaval que entraba a mi mente desordenándolo todo.

3)
Dime, ¿lo que tú querías era el matrimonio,
O sólo hacer de esto, un negocio?

(No se me malentienda: con negocio me refiero a un contrato de obligaciones mutuas más que a un tema económico)

Parte 3: Desenlace

"...Y es que aún sigo vivo..."

1)
Ahora es otra noche,
Mañana un nuevo día.
¿Y después?
La misma monotonía.

2)
Siento odio por las cosas que no puedo ver. Están presentes y me aterran, me rodean y no puedo respirar. ¿Qué serán? Obligaciones, puede ser, temores, quizás. Amores. Eso jamás.

3)
A falta de ella, un par de pastillitas de cianuro provocan el mismo efecto. Y con esto...
Al contrario, un pan de anís hace brotar las lágrimas que me recuerdan tu ausencia.



No existe un final

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