jueves, 17 de marzo de 2011

Para mi Ángel

Siento que estas dispuesta a quererme,
y lo más importante, a amarme. Yo. Tú.
Sería perfecto. Sería feliz solo con verte.
¿No lo crees? Mi radiante y blanca luz,
guíame a la felicidad, eterna. Tenerte.
Amarte. Impulso mordaz y elocuente.
Iría como un niño pequeño, adonde estés.
Estos días, es cuando te quiero tener
para mí, ser para ti. Mundo ideal,
vivir para hacerla feliz, que genial.
¿Cierto? Dime si me correspondes,
responde y te responderé. Qué desorden,
de tontos separados, idiotas, por favor,
sabes que me harás feliz, ¿será amor?
Te conozco, puede ser, es realizable.
Me he dado cuenta de lo que rechacé;
decisión errónea, lo sabes, me engañé,
me equivoqué, no lo quiero otra vez:
sé que me ayudarás, ¿Acaso no lo ves?
Es que te conozco, tu interior vale...
infinito. Tú también me conoces. ¿sabes?,
no te oculto nada, te confío mi corazón.
Espero que el tiempo me dé la razón;
que no me equivoqué otra vez y que
tengo a mi lado una muy buena mujer,
que me querrá por siempre, eternamente
y yo a ella, perpetuamente, perfectamente.

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